Tu animador más escandaloso y tu coach de vida más suave y persistente.
El desglose de tus rasgos
Panorama
Los Mentores son esas personas que se acuerdan de tu gran meta de una conversación de hace seis meses y te preguntan, así nomás, cómo va, mirándote a los ojos y sin un gramo de juicio. Lees el clima emocional de una sala al instante y empiezas a ajustar la temperatura en silencio para que todos se sientan bienvenidos. Ayudar a la gente a ser su mejor versión no se te hace un pasatiempo; se siente como una vocación que te entregaron al nacer. Reúnes a los grupos en torno a una visión compartida, repartes ánimo como si fueran botanas y, de algún modo, haces que la gente crea que es capaz de muchísimo más de lo que pensaba. El carisma te sale fácil, pero está cableado a la calidez y no al ego, así que la gente confía en ti rápido y se apoya en ti más rápido todavía. El peligro es que sigues vaciándote en el crecimiento de todos los demás mientras olvidas, calladito, que tú también eres una persona con necesidades y con límites. El conflicto te hace torcer el gesto, y eres capaz de hacerte nudos con tal de mantener la paz. Pero cuando te paras frente a un grupo que cree en sí mismo porque tú creíste primero, estás justo donde tenías que estar.
Fortalezas
Áreas de crecimiento
Carreras que te calzan
- Maestro o director de escuela
- Coach o mentor
- Líder de recursos humanos
- Director de una organización sin fines de lucro
- Servidor público o político
- Terapeuta
- Dinamizador comunitario
- Desarrollador de talento